30 ene. 2014

IBAI GÓMEZ: LA DIESTRA DE SANTUTXU

A la altura de la Catedral de San Mamés, pero en la margen derecha de la ría, a media horita larga caminando. Allí se crío Ibai Gómez.

En Santutxu, tierra originaria de agricultores y ganaderos reconvertida ahora al Bilbao más residencial. Siendo hijo del mítico Mitxelo (gran figura de referencia en el fútbol de Vizcaya) cómo no iba a salir pelotero el pequeño Ibai.
Foto vía ara.cat

Lleva el fútbol en la sangre

Con tan solo 4 años comenzó a jugar en el equipo de su barrio, el Santutxu. Su padre y actual presidente del club, le guió en todo momento los cuidadosos pasos que debía dar.
Municipal de Maiona
Sin faltar al colegio de Solokoetxe, todas las tardes entrenaba con sus compañeros emulando a los leones del Athletic. Su padre Mitxelo por aquel entonces era el entrenador de los infantiles del Athletic Club de Bilbao e Ibai en muchas ocasiones le acompañaba, incluso peloteaba con los jóvenes leones Iturraspe, Susaeta o Llorente de por aquel entonces. A pesar de casi una década como entrenador en Lezama, Mitxelo no quiso llevar a Ibai a una cantera dónde hasta entonces primaba el físico por encima de la técnica. El joven Gómez pecaba de altura.

Fogueándose por fuera del "sistema Athletic" en el puro fútbol vizcaíno Ibai estuvo hasta 16 temporadas en el Santutxu. En 2009 con Juan Carlos Marco en el banquillo consiguió marcar 18 goles en División de Honor, y tras algunos contactos con Lezama y el Basconia fichó finalmente por el Sestao de Segunda B.
Ibai y su padre Mitxelo

Su vida da un vuelco con este fichaje, y junto a su madurez física hace valer una gran temporada con 12 goles para fichar por el Bilbao Athletic, el filial del Athletic.


Su paso por las categorías inferiores no solo dejaría esfuerzo y goles, el fichaje de Ibai por el Athletic se pagaría en función de su rendimiento, y con cada objetivo superado de su contrato, tanto Sestao como Santutxu reciben primas económicas por parte de Ibaigane, del Athletic. Ibai crece cómo futbolista, y a la vez enriquece la tierra que le engendró.

Desde "txiki" era un habitual de San Mamés, y con los años incluso iba a ver los entrenamientos del primer y segundo equipo rojiblanco a los campos de Lezama.

De la mano de Joaquín Caparros debutaría en primera división en uno de los estrenos más dolorosos que se recuerdan. El 17 de octubre de 2010 Ibai sustituía a Toquero en el 67 de partido, y tres minutos más tarde sufría un esguince de rodilla que le alejaría de los terrenos de juego durante varios meses.

En aquel entonces su única aparición a gran escala había quedado frustrada y su progresión cortada. Uno de los momentos más complicados de su carrera aunque hubo alguien que se aventuró a hablar sobre su futuro, "Jokin" (Joaquín Caparros): "Esté el tiempo que esté de baja, Ibai va a triunfar en este club". Y razón no le faltaba.

Toca levantarse

Una vez recuperado, en el equipo de los cachorros no tardaría en sorprender, marcando goles con su afilada diestra hasta de córner: un gol olímpico en 2011 frente al Burgos, al que puso la guinda con otro de falta directa minutos más tarde.

Once tantos en la división de bronce le aúpan de nuevo al primer equipo en calidad de canterano, y con Marcelo Bielsa a la cabeza el nombre de Ibai comienza a resonar en las gradas de San Mamés, haciéndose un habitual en las convocatorias del "loco". En esta temporada el Athletic conseguiría llegar a dos finales, Copa y Europa League. Ibai se encontraría con el desafío de ganar dos títulos dentro del campo cuando apenas tres temporadas antes había lucido orgulloso sus colores rojiblancos como un aficionado más en la grada de Mestalla (Final de Copa de 2009, Athletic vs Barcelona).

No hubo títulos, pero si lección. En la siguiente campaña llegarían los primeros goles, 5 en 23 partidos, en casi todas las ocasiones saliendo desde el banquillo en un discreto año de transición en Bilbao. A día de hoy se ha convertido en el máximo goleador del equipo de Ernesto Valverde con seis goles. Su segundo doblete consecutivo en liga recuerda a un tal Ismael Urzaiz, el último que lo consiguió en 1997. Comienza a despejar los rumores de que es un jugador de banquillo, y se está ganando la confianza del técnico, el puesto en el campo y el cariño del graderío.

Lo lleva en la sangre


Ibai Gómez dirigiendo al Santutxu
Paralelamente a su carrera como futbolista, Ibai Gómez se prepara como entrenador de fútbol. Desde hace años continua entrenando a los infantiles del Santutxu, y a pesar de llegar hasta el primer equipo del Athletic, aun le podemos ver muchas tardes por los campos de entrenamiento del Municipal de Maiona con las jóvenes promesas vizcaínas. Incluso consiguió ascender al equipo a tercera hace algunas temporadas.

Ibai Gómez como comparten muchos de sus paisanos, "Lleva el futbol en la sangre", lo ha mamado desde pequeño dentro de su familia, en su barrio con sus amigos y convecinos, y en San Mamés, primero fuera y luego dentro del campo. 24 añitos y 1 metro 77 centímetros de puro talento. Este es Ibai Gómez, la diestra de Santutxu.

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